SONRISAS PARA REGALAR

A sus treinta años, la profesora de primaria Paulina Cruz, ‘Poppy’, se sigue comportando como una jovencita despreocupada. Risueña, abierta, generosa y siempre positiva, toma clases de flamenco y trampolín, todos la aman y en apariencia, sólo le importa ser feliz y no ponerle drama… a nada.

Happy Go Lucky o como fue titulada en el país La Dulce Vida, es una cinta que deja en el espectador profundas enseñanzas. Es más que una comedia ligera y anecdótica, típicamente inglesa, es un ejemplo de vida.

Ideal para ver si se encuentra deprimido, molesto o atribulado con la rutina y los problemas del día a día. Luego de ver a Poppy asumir los problemas, las dificultades laborales y las enfermedades con una amplia sonrisa en su rostro, no le quedará más remedio que acompañarla y esbozar una usted.

Con el aval de Leigh

Esta historia sencilla, que hace seguimiento a la vida del personaje principal, en el cual se apoya totalmente, fue realizada por el experimentado Mike Leigh, director de cine y teatro, guionista británico, agudo observador de las actuales costumbres de su país.

Leigh es el realizador de filmes como Secretos y Mentiras (1996), y más recientemente de El Secreto de Vera Drake (2004), estremecedora película sobre el aborto, ambos trabajos lograron nominaciones importantes en el Oscar.

Muy premiada 

Happy Go Lucky también le valió algunos reconocimientos. Estuvo nominada a la categoría de mejor guión en los Oscar en 2009, a la mejor película musical o comedia en los Globos de Oro y finalmente Sally Hawkins se llevó el Globo a la mejor actriz, en una comedia o musical.

Resulta tan complicado interpretar un personaje dramático como uno de comedia. Y más de la forma tan natural y espontánea como lo hace Hawkins, actriz inglesa que debutó, precisamente con Leigh, en Todo o Nada (2002), y luego ha participado en Tipping the Velvet (2002), El Secreto de Vera Drake (2004), El Velo Pintado (2006), Waz (2007) y Cassandra’s Dream (2008).

Su actuación es sumamente destacada, su registro actoral amplio, Hawkins es la película. Cinta pintoresca, llena de color, de buenos momentos y de profunda reflexión sobre que como cada quien hace su propia felicidad. Como dijo la Revista Rolling Stone en su crítica: Happy Go Lucky es un regalo, que los espectadores deben apreciar.