Precious: Based on the Novel Push by Sapphire es una película sobre las oscuras relaciones entre una madre que vive de la asistencia social y su hija, madre adolescente, negras las dos. Su fuerza descansa en el trabajo de las actrices, Gabourey Sidibe y Mo’Nique, que aun siendo mujeres a las que muchos rechazarían por su aspecto, y que interpretan escenas llenas de brutalidad física y verbal, logran sacar brillo a sus personajes. Es tan audaz la película al indagar en los siniestros entretelones de la relación familiar como puede serlo sin incurrir en un radicalismo que corte la comunicación con el público.
Precious, como irónicamente se llama la muchacha de 16 años de edad (Sidibe), ha sido víctima de abuso sexual de la pareja de su madre, Mary (Mo’Nique), con la complicidad de ella. Incluso hay una secuencia que da entender que no sólo el hombre se ha valido de Precious con ese fin, a pesar de que los 180 kilos que pesa no parecen darle atractivo sexual. De esas relaciones ha nacido una niña con síndrome de Down y al comienzo del filme Precious está embarazada de nuevo. Para tenerla sometida a la condición de sirvienta en el hogar, donde ella no hace sino fumar y ver televisión, Mary la insulta y le grita, y además la golpea con la fuerza necesaria para derribar a alguien como Precious, y es capaz de arrojarle una maceta y hasta el televisor. El principal blanco de sus ataques es, sin embargo, psicológico: la humilla y sabotea sus estudios, y llama “Mongo” a su nieta, por “mongólica”, como si quisiera ir enseñándole así a Precious a tratar a su hija como su madre la trata a ella.
Pobre Precious. Y sus desgracias no acaban allí: las burlas en la escuela son fáciles de adivinar en cualquier filme con un personaje como ese, así como el abuso de los muchachos de la calle, que agreden impunemente a la gorda. El segundo embarazo hace que la escuela se deshaga de Precious, y todavía hay un golpe terrible del destino que la historia reserva para el final. Son tantas cosas y tan malas las que le pasan que terminan siendo grotescamente cómicas, al igual que los sueños de fama, fortuna y belleza que tiene la muchacha, de los que puede despertar cuando le lame la oreja un perro, cuando se imagina que es besada, inconsciente en la calle por el KO que le propinó un zagaletón.
Ese tono es clave en la película de Lee Daniels. Nunca es patética, a pesar de lo terrible de las situaciones hogareñas que plantea, además de la pobreza y la exclusión de un sistema educativo que, como dice la protagonista en un monólogo, está hecho para sacar del camino a gente como ella. También es ajena al patetismo la actitud de la profesora Rain de la escuela alternativa a la que es enviada Precious: en algún momento lo que le ocurre al personaje puede hacer que se le escape una lágrima, pero eso nunca le hace abandonar el claro rigor con que encara a las estudiantes. Puede ser relajada e informal en la manera como lleva las clases, y diligente y comprometida cuando hace falta poner manos a la obra para resolver un problema grave de Precious, pero se muestra como inflexible en el establecimiento de ciertas reglas y, sobre todo, en hacer ver que hay una responsabilidad que cada muchacha puede asumir, y salir así adelante, o no, y fracasar en la vida. El humor subraya la diferencia entre tomar las desgracias como algo que despierta autoconmiseración y compasión, y afrontar las circunstancias desafortunadas con espíritu y ser solidario. El filme va decididamente por lo segundo.
Por el humor tampoco puede decirse que Precious sea una película que se regodea en la miseria humana, a pesar de la truculencia de las violaciones, las agresiones, etcétera. La de Daniels es, ante todo, una película de inquietud social, cuya historia está situada en una época de escepticismo con respecto a la posibilidad de solucionar el problema de la pobreza y de dudas acerca de la eficacia de la asistencia social como paliativo. Mary, por ejemplo, es simple y llanamente un parásito del estado, claramente responsable de su decadencia, además. No la quiere ni su madre, la abuela de Precious. Las trabajadoras sociales de la película, que actúan con un rigor similar al de la maestra, se estrellan contra la realidad siniestra de ese hogar: ¿qué podría hacer el estado para solucionar eso? El filme pareciera partir de la premisa de que en las criticas conservadoras delwelfare state hay algo de razón que la gente con sensibilidad social no puede pasar por alto. A esos cuestionamientos hay que responder desde la izquierda liberal, en todo caso, sin caer en la respuesta ideológica de ese otro sector político, que señala la decadencia moral como razón por la cual hay gente en la sociedad que no puede salir de la pobreza.
Es en relación con ese argumento que hay que entender el planteamiento del filme de que hay una hermosa luz que puede brillar incluso en las personas que parecen más despreciables, en las circunstancias sociales más espantosas que puedan presentarse, e iluminar también a los demás. Hay algo de baja estofa en eso, de solución de supermercado, pero el grotesco humor vacuna la idea contra los males de la incultura de la autoayuda. En Precious esa luz es lo único que le queda al personaje cuando todo en ella parece despreciable y cuando el destino se ensaña en su contra de la manera más cruel. Es su única riqueza y belleza, y algo a lo que debe aferrarse para que el deslave social y moral no la arrastre como a su madre. Viene a ser su tabla de náufrago en la vida, en síntesis. El rigor de la profesora y del filme apuntan a que hay que asumir las verdades como esa, que revela la desesperación, y hacerlo con alegría, porque la conmiseración es también una forma de degradar y de degradarse.
PRECIOUS
Precious: Based on the Novel Push by Sapphire, Estados Unidos, 2009
Dirección: Lee Daniels. Guión: Geoffrey Fletcher, basado en la novela Push de Sapphire. Producción: Lee Daniels, Gary Magness, Sarah Siegel-Magness. Diseño de producción: Roshelle Berliner. Fotografía: Andrew Dunn. Montaje: Joe Klotz. Sonido: Ken Ishii. Música: Mario Grigorov. Elenco: Gabourey Sidibe (Precious), Mo’Nique (Mary), Paula Patton (Blue Rain), Mariah Carey (señorita Weiss), Sherry Shepherd (Cornrows), Lenny Kravitz (enfermero John), Stephanie Andujar (Rita), Chyna Layne (Rhonda), Amina Robinson (Jermaine), Xosha Roquemore (Joann), Angelic Zambrana (Consuelo), Aunt Dot (Tootsie). Duración: 110 minutos. Formato: 35 mm, 1,85:1, color, DTS, Dolby Digital, Dolby SR, SDDS.
Pablo Gamba
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