27 Jul
Posteado por: alfonso en: -Alfonso Molina, Críticos
UNA MUJER EN EL CUERPO EQUIVOCADO
Cuando a mediados de octubre del año pasado Eduardo Barberena presentó su segundo largometraje en el Festival de Cine Venezolano de Mérida, no podía sospechar el impacto que ejercería sobre el jurado y el público del más importante encuentro cinematográfico nacional. Cheila, una casa para maíta se alzó con los premios a la mejor película, la mejor dirección (compartido con César Bolívar por su Muerte en alto contraste), el mejor guión, la mejor actriz principal, la mejor actriz secundaria y, por si fuera poco, el premio del público. La gran triunfadora, sin duda alguna. Pero, además, marcó el retorno exitoso de este cineasta, tras 24 años de haber estrenado su ópera prima La Hora Texaco. ¿Por qué su nueva película genera tanto impacto? Porque aborda un tema tabú —la transexualidad— desde una perspectiva humana que expone el terrible drama de la intolerancia y la discriminación en una sociedad supuestamente democrática como la nuestra.
27 Jul
Posteado por: alfonso en: Críticos, Pablo Gamba
En Cheila, una casa pa’ Maíta (2009) se plantean y trascienden problemas derivados de la condición del transexual, esa persona que, considerándose mujer, se siente atrapada en un cuerpo de hombre o viceversa. Por una parte es más que el cambio de sexo lo que está en juego. Es la elección de la vida que una persona quiere vivir y la lucha para conquistar el destino que ha elegido. Además, el filme plantea una reflexión sobre la trampa que puede llegar a constituir la tolerancia cuando se establece por exclusivas razones de conveniencia.
27 Jul
Posteado por: alfonso en: -Alfonso Molina, Críticos
LA TRAGEDIA DEL BARRIO EN LA CANCHA
Se trata de una película del barrio que va más allá de lo descriptivo. Lo muestra como algo más que un escenario. Nada “sociologizante” sobre interpretaciones de sus causas históricas y sus consecuencias en las vidas de sus habitantes. Lo que plantea de una manera central Hermano se puede definir como una muy hermosa historia de amor fraterno entre dos muchachos que se criaron juntos compartiendo el amor por la madre y la pasión por el fútbol en un país donde impera el béisbol. Julio y Daniel, en tanto personajes de una tragedia urbana en la pobreza, lideran una historia muy bien construida que guarda lógica dramática y conduce la trama hacia un final inevitable pero sorprendente. El primer largometraje del venezolano Marcel Rasquin en la dirección marca un estilo propio para abordar un género muy popular en el cine nacional. Hermano acaba de obtener el San Jorge de Oro, máximo galardón del 32º Festival Internacional de Cine de Moscú, además del Premio de la Crítica y el Premio del Público. Muy buen debut.
27 Jul
Posteado por: alfonso en: Críticos, Scarlett Ascanio
CINE VENEZOLANO QUE ATRAPA
Hermano es el tipo de película venezolana que uno siempre ha deseado ver. Prueba de que hay una nueva generación de cineastas que está encontrando un justo balance entre lo comercial y lo autoral.
Siempre he sido de la opinión que en el cine venezolano son tolerables las fallas técnicas, porque hay poco presupuesto, porque es difícil hacer cine en el país, porque no se cuenta con todos los recursos. Lo que nunca he tolerado son los guiones deficientes.
Hermano, regala a los espectadores un guión dramático bien escrito, basado en una historia sencilla pero contundente. Con un objetivo bien claro de principio a fin, y una eficiente construcción de los personajes, lo cual los hace sumamente creíbles.
Es cierto que no deja de lado el tema de la violencia y la delincuencia (¿Cómo hacerlo, si es nuestro pan de cada día?); pero ésta no es el centro de la historia, sino la antagonista, el obstáculo que los héroes tienen que superar.
La ópera prima de Marcel Rasquin es, sin duda, la más completa película venezolana estrenada en los últimos años. Con una historia que atrapa, coherente, buenas y creíbles actuaciones (de caras poco conocidas), y técnicamente muy bien realizada (me gustó especialmente la fotografía, el montaje y la edición)
El tema de la salvación de la pobreza por el talento vuelve al cine venezolano en Hermano (2010), un drama deportivo de contenido social sobre el fútbol que se desarrolla en un barrio ficticio de Caracas. Estuvo presente en Maroa (2005) de Solveig Hoogesteijn, sobre una niña de la calle que encuentra la salida a través del Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles, y en La clase (2007) de José Antonio Varela, sobre una maestra de música y alumna del mismo sistema, y que es una crítica marxista del deseo de ser rescatado de la marginación por el reconocimiento de los méritos individuales por parte de esa institución. En la opera prima de Marcel Rasquin la esperanza de salvarse del barrio está depositada en el Caracas Fútbol Club. Pero el filme, que comienza con el hallazgo de un recién nacido botado en la basura, le da una patada al espectador deseoso de valerse del melodrama para escapar de la reflexión sobre la realidad y le saca la tarjeta roja también a la crítica ideológica abstracta del individualismo. El final es un llamado a pensar por uno mismo en el problema.

El cine de Europa, como las muestras recurrentes en el calendario cinematográfico local siempre, o casi siempre llega tarde a estas latitudes. Y cuando llega, suele hacerlo con poca bomba y platillo. El estreno en Venezuela de La dulce vida (Happy Go Lucky, 2008) coincide con la transmisión de la cinta en la pantalla chica de la televisión paga.
Una de las películas más inclasificables de Mike Leigh, tomando en cuenta algunos de los trabajos previos del realizador británico (Secretos y mentiras, Vera Drake) tiene como protagonista a una optimista maestra de primaria, sin aparentes ambiciones. Lo que parece una contradicción es también una mirada distinta a los pequeños sueños y deseos de esos personajes de a pie sobre los cuales Leigh posa su mirada recurrentemente.
27 Jul
Posteado por: alfonso en: -Alfonso Molina, Críticos
UNA CHICA FELIZ
Mike Leigh no es optimista. Sería irresponsable serlo ante un mundo que se cae a pedazos. Especialmente su amada Inglaterra. Sus películas demuestran su angustia ante la fractura social de su país, incluso antes de que estallara la crisis económica que aún azota las naciones del mundo. Cuando recuerdo dramas como El secreto de Vera Drake (2004) —que hace unos meses les recomendé que buscaran en video— o Secretos y mentiras (1996), construyo la visión de un cineasta que pone el acento en la vida amarga de los personajes populares que viven en los suburbios de Londres. Pero a la vez rememoro la agridulce Todo o nada (2002) —ubicada en una comunidad minera con desempleo— antes de abordar la muy alabada La dulce vida (“Happy-go-lucky”, 2008), comedia con giros dramáticos que ha ganado distintos premios en festivales importantes y que se acaba de estrenar en Venezuela. Parecen distintas vertientes de un mismo cineasta, pero en realidad se trata de una misma comprensión con diferentes matices de esos seres que viven el día a día con sus frustraciones y sus esperanzas.
27 Jul
Posteado por: alfonso en: Críticos, Scarlett Ascanio
SONRISAS PARA REGALAR
A sus treinta años, la profesora de primaria Paulina Cruz, ‘Poppy’, se sigue comportando como una jovencita despreocupada. Risueña, abierta, generosa y siempre positiva, toma clases de flamenco y trampolín, todos la aman y en apariencia, sólo le importa ser feliz y no ponerle drama… a nada.
Happy Go Lucky o como fue titulada en el país La Dulce Vida, es una cinta que deja en el espectador profundas enseñanzas. Es más que una comedia ligera y anecdótica, típicamente inglesa, es un ejemplo de vida.
Ideal para ver si se encuentra deprimido, molesto o atribulado con la rutina y los problemas del día a día. Luego de ver a Poppy asumir los problemas, las dificultades laborales y las enfermedades con una amplia sonrisa en su rostro, no le quedará más remedio que acompañarla y esbozar una usted.
27 Jul
Posteado por: alfonso en: Críticos, Pablo Gamba
La dulce vida (Happy-Go-Lucky, 2008) es una película sobre cómo conducir bien la vida y alcanzar la felicidad. Mike Leigh, el director, nominado al Oscar por el guión, se arriesga a plantear que es la actitud alegre la que propicia que a uno le vaya bien, como a la protagonista. Es lo que dice la traducción del título: “La suerte le sonríe al que es feliz”. No es al revés, que a uno deba irle bien para alcanzar la felicidad, como la intuición indica. Su posición es también contraria a la de quienes consideran que es la sociedad la que hace a unos felices y a otros no. La gente tiene oportunidades de vivir felizmente, según cómo asuma lo que le ha tocado vivir. Las excepciones, en todo caso, serían la confirmación de la regla.
02 Jul
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LA GUERRA DE ROY MILLER
Al principio se presenta como una película de guerra. De pronto gira hacia el espionaje. Luego se convierte en un film de acción muy bien producido y termina siendo un gran alegato político contra la administración de Geoge W. Bush. La ciudad de las tormentas se desarrolla entre esas fronteras muy precisas con la mirada crítica de su director, el inglés Paul Greengrass, y la de su guionista, el norteamericano Brian Helgeland, hacia la intervención de EEUU en Irak durante el verano de 2003. Poco a poco se ha ido conformando una filmografía sobre la más reciente de las guerras que ha impulsado Washington. Allí están Leones por corderos (2007), de Robert Redford, La conspiración (In the valley of Elah, 2008) de Paul Haggis, y En tierra hostil (The hurt locker, 2009), de Kathryn Biglowe, triunfadora del Oscar este año. Cinco títulos devastadores en su visión de la guerra y de las consecuencias que genera para la sociedad estadounidense. Irak parece ser el nuevo Vietnam.