10 Mar
Posteado por: alfonso en: -Alfonso Molina, Críticos
El enfermero John (interpretado por Lenny Kravitz) intenta ayudar a Clarice Precious Jones.
LA ESPERANZA DE UNA PERDEDORA
Es una película perturbadora, que se desplaza desde el drama social al conflicto psicológico con una delicada fluidez que evade el amarillismo pero no evita la denuncia familiar. Preciosa narra la historia de una adolescente negra, pobre, obesa e inexpresiva, que apenas sabe leer y escribir, que sufre los continuos maltratos de su madre y que está embarazada por segunda vez de su propio padre. Una perdedora por toda la línea. Ambientado en el Harlem de mediados de los años ochenta, el segundo film dirigido por el actor y productor Lee Daniels llamó la atención en el Festival Sundance del año pasado y se convirtió en una de las sorpresas del Oscar de 2010. Narra una historia insólita que expone los alcances del segregacionismo como cultura del resentimiento, a través de la cual la pobreza y la intolerancia se convierten en una fábrica de horrores.
Harlem. 1987. Una adolescente de 17 años victima de incesto, espera el segundo hijo de su padre y convive con su madre que la explota y la agrede física y verbalmente. La expulsan de la escuela. Es difícil concebir más calamidades (que las hay, pero no conviene revelarlas). La película se inspira en la novela Push de Sapphire, una poetisa afroamericana que la escribió en primera persona y apelando al fluir de la conciencia, para describir la prisión virtual que el entorno significaba para la protagonista. La película resultante fue dirigida por Lee Daniels, un director con al menos dos títulos interesantes en su carrera. En este caso, libreto y película no escatiman ninguna herida. Los golpes de tristeza se descargan sobre el personaje principal (y de rebote sobre el espectador) sin que nada los amortigüe, llevando el límite del melodrama hasta el fondo de lo verosímil. Porque todo está narrado desde el punto de vista de la protagonista y la pequeñez de su mundo, que en poco supera al apartamento mínimo en el que su madre la mandonea y golpea a gusto.
Precious: Based on the Novel Push by Sapphire es una película sobre las oscuras relaciones entre una madre que vive de la asistencia social y su hija, madre adolescente, negras las dos. Su fuerza descansa en el trabajo de las actrices, Gabourey Sidibe y Mo’Nique, que aun siendo mujeres a las que muchos rechazarían por su aspecto, y que interpretan escenas llenas de brutalidad física y verbal, logran sacar brillo a sus personajes. Es tan audaz la película al indagar en los siniestros entretelones de la relación familiar como puede serlo sin incurrir en un radicalismo que corte la comunicación con el público.
Precious cuenta la dramática historia de una adolescente negra y obesa mórbida, en el Harlem de la segunda mitad de los ochenta, obligada a cuidar de una madre irascible que nunca sale de casa, y a quien además su propio padre ha dejado embarazada dos veces. Se trata de un argumento crudo basado en la novela Push escrita por Sapphire, que vuelve la mirada sobre las poblaciones más pobres, incluso en países “desarrollados” como Estados Unidos, que difícilmente llamarían la atención, de no plasmarse en medios masivos y populares como el cine.
02 Mar
Posteado por: alfonso en: -Alfonso Molina, Críticos
DESDE EL CAMPO DE BATALLA
La acción transcurre en el Irak contemporáneo, ocupado por las tropas norteamericanas. Los miembros de la compañía Bravo cuentan los días que les quedan en territorio enemigo antes de regresar a casa. En la primera secuencia de Zona de miedo, su directora Kathryn Bigelow define —con una precisión sorprendente— el clima dramático de su historia. La muerte pertenece a la cotidianidad. Cada día una mina puede cobrar nuevas víctimas. Es una posibilidad real, brutal, que está a la vuelta de la esquina. Algunos soldados detestan esa guerra que no es suya. Otros la soportan con miedo y angustia. Pero hay quien se acostumbra a la contienda, quien desarrolla una adicción por el peligro, quien necesita llevar la situación al límite. Un suicida potencial en una tierra devastada donde actúa el enemigo. ¿Quién es el enemigo? Eso no importa. Lo que cuenta es regresar a casa vivo. No hay héroes. Sólo soldados cumpliendo sus deberes. Coqueteando con la muerte. La guerra como patología.
02 Mar
Posteado por: alfonso en: -Héctor Concari, Críticos
El título original podría traducirse literalmente como “el casillero del dolor” y remite al protagonista último de una película importante en el cine americano (Una nota al margen es que un film de una crudeza extrema como éste compita en el Oscar con una fantasía comeflor como Avatar, siendo dirigidos por un ex matrimonio y apuntando ambos al corazón de la pesadilla neoconservadora, pero ese es otro tema). Porque Zona de miedo se ubica en la frontera última entre los enemigos y convive con equipo encargado de desactivar las bombas caseras que los iraquíes colocan en el camino. Ironía mayor, la película imita imaginariamente una de las estrategias usadas por la administración Bush para lidiar con los medios: el llamado “embedment” o inserción de los periodistas entre los soldados, como forma de controlar el origen, si no todo, el mensaje.
02 Mar
Posteado por: alfonso en: Críticos, Pablo Gamba
“El fragor de la batalla es frecuentemente una adicción poderosa y letal, puesto que la guerra es una droga”. La cita de Chris Hedges, quien fue corresponsal de guerra de The New York Times, puesta como epígrafe en Zona de miedo (The Hurt Locker, 2009), no se refiere propiamente al combate. Escenas de ese tipo no hay en el filme de Kathryn Bigelow, salvo en lo que respecta a un enfrentamiento con francotiradores, en medio del desierto. Aunque la cinta se desarrolla en el Irak invadido por Estados Unidos el tema es la desactivación de bombas. Es una película de suspenso más que de guerra.
VIVIENDO AL LÍMITE
Es increíble como la visión de una mujer, generalmente más sensible, puede lograr una perspectiva tan cruda sobre un tema tan árido como la guerra. Pues Kathryn Bigelow, más conocida últimamente, por ser la ex esposa de James Cameron, que por su trabajo como cineasta, logró, lo que algunos críticos de cine han calificado como la película de guerra perfecta. Bigelow, californiana de nacimiento, antes de The Hurt Locker, tuvo mayor visibilidad a principios de los noventa, cuando rodó Punto de Quiebra (1991) con Patrick Swayze y Keanu Reeves. Ahora con esta obra, la realizadora coloca al espectador en los pies de los soldados estadounidenses en medio de las desérticas tierras iraquís. Específicamente sobre tres soldados pertenecientes a una unidad especial de detonación de bombas.
LAS PATOLOGÍAS DEL AMOR
El primer largometraje de Carmen Roa se sumerge en las turbulentas aguas de la afectividad rota, del amor no correspondido y del despecho como expresión de la pérdida de una relación. Lo hace través de lo que la directora venezolana denomina «comedia bolero». Amorcito corazón expone la desesperación de Amanda, reportera de televisión, ante la ruptura con su amante Felipe, su vecino de puerta con puerta, casado, quien quiere darle una nueva oportunidad a su matrimonio con Dalila, al enterarse que ésta por fin está embarazada. Un tanto más allá se hallan Lolo, un barrendero enamorado en secreto de Amanda, y Reina, la obesa presidente del condominio de la residencias Mónaco, también enamorada sin ser correspondida. Lo primero que entendí como idea principal es que el amor, en muchas oportunidades, es vivido como una patología, lo cual me pareció muy interesante como punto de partida. Lo segundo que descubrí es que no se trata de una comedia, como se ha querido comunicar, sino de un drama. En esta falsa definición comienzan los problemas del film.
SABIDURÍA DEL DESPECHO
Amorcito corazón es una película que se inscribe en la línea de asimilación de los géneros de Hollywood presente en el cine venezolano de los últimos años con filmes como Venezzia de Haik Gazarian (2009) y Puras joyitas César Oropeza y Henry Rivero (2007), entre otros. La directora y guionista, Carmen Roa, se propuso darle la vuelta a la comedia romántica con el planteamiento de la comedia bolero. Ha escrito sobre ella y la ha comentado en entrevistas, puntualizando las diferencias con ese otro género. Ellas se refieren a la estructura: en una comedia romántica, una pareja dispareja atraviesa diversas pruebas para descubrir que, aunque parezca imposible al principio, por las diferencias entre ambos, es su destino amarse; en una comedia bolero no triunfa el amor, y el despecho es la prueba que la protagonista debe superar para descubrise a sí misma y aprender a amar, o no.